Puedo estar bajo la lluvia, dormir, soñar, llorar y reír sin ti.
Respiro y me alimento sin ayuda. Puedo caminar, correr, saltar, cantar. Lo
puedo todo sin ti. Contemplo la vida, las personas que hay a mí alrededor, las
que se quedan por un tiempo y las que pasan de largo. Aun así, el sol calienta
mi piel, la brisa me envuelve cuando camino. Hay veces que el cielo es
inalcanzable, otras está al alcance de la mano, sin ti. Sin ti, las paredes se
me caen encima o se expanden hasta desaparecer. Sin ti, la vida sigue; otras
veces parece que se detiene, contigo o sin ti. Hay veces que quiero estar sin
ti, otras contigo. Pero la realidad es que puedo, sin ti, puedo seguir
viviendo. Poder, puedo muchas cosas, pero querer es otro asunto. ¿Qué quiero? ¿Qué
necesito? La ironía de la vida… a veces quieres cosas o personas que no necesitas.
Entonces, si realmente quieres
estar a mi lado, solo tienes que ponerte a mi lado y compartir, compartir la
lluvia, los sueños, el llanto y la risa, respirar y alimentarnos, caminar el
uno al lado del otro, correr si es necesario, saltar, cantar. Siéntate a mi
lado y contempla la vida, las personas que hay alrededor, las que se quedan por
un tiempo y las que pasan de largo, deja que el sol caliente tu piel y que la
brisa del camino nos envuelva, si
quieres… y si no, pues seguirás tu camino y yo el mío, aunque los caminos no
sean de nadie.

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